27 may. 2017

Conferencia: Territorio, Población y Patrimonio Cultural


El pasado viernes, en la casa del Concejo de Arévalo y dentro de las II Jornadas de Medio Ambiente, tuvo lugar la conferencia que con el título de “Territorio, Población y Patrimonio Cultural”, impartió Juan Carlos López Pascual, presidente de “La Alhóndiga”, Asociación de Cultura y Patrimonio.

En su interesante charla hizo un repaso de los distintos territorios de la comarca: Moraña Sur, Moraña Norte, Moraña Sierra y Tierra de Arévalo, haciendo especial hincapié en la tendencia poblacional decreciente de la inmensa mayoría de los pueblos. Desde la década de los años 60 para acá se ha producido un importante descenso en el número de habitantes que no ha sido absorbido por Arévalo, único municipio que tiene una clara tendencia ascendente.

Así municipios como Fontiveros han visto mermar su población a la mitad o Madrigal en más de dos mil habitantes. Especialmente llamativo es el caso de Martín Muñoz de las Posadas que ha pasado de 1.700 habitantes en los años 60 a los 375 con que cuenta en la actualidad. Otros pueblos como Tiñosillos o Martín Muñoz de la Dehesa tienen un comportamiento anómalo ya que han mantenido la población o, incluso la han aumentado en las últimas décadas.

Esta pérdida de habitantes se traduce en una menor densidad de población y la despoblación y envejecimiento generalizado que sufren la mayor parte de los municipios de la comarca. Puso varios ejemplos de cómo el abandono va acabando con la vida de los pueblos según van pasando los años: Villar de Matacabras es el último pueblo despoblado de la comarca y es fácil de adivinar cuál será su futuro si lo comparamos con las ruinas de Honquilana, abandonado en los años 80, u otros despoblados como Astudillo, Yecla, Piteos o Bodoncillo, según los años transcurridos: un torreón, una pared o tan solo trozos de tejas o de ladrillos difuminados por el territorio.
Lo más preocupante de esta despoblación es que bastantes pueblos con menos de 100 habitantes correrán la misma suerte que los ya nombrados. Blasconuño o Donvidas pueden ser los siguientes como no se haga algo de forma urgente para asentar población y atraer habitantes jóvenes y con niños. Con lo que supone de pérdida de tradiciones y patrimonio cultural y artístico.
Después de la conferencia se abrió un interesante coloquio en el que se apuntaron algunas medidas que deberían adoptarse tales como fijar la población a través del asegurar el cultivo de la zona, industrias de transformación de los productos primarios que aquí se generan o alimenticias. Poner en su justa medida el patrimonio cultural, especialmente el arte mudéjar, del que se llegó a decir que debe ser merecedor de declararse Patrimonio de la Humanidad. También la educación empezando por los niños para que sepan valorar y apreciar su territorio. O la necesidad urgente de fijar población joven en edad de tener hijos y que los puedan educar en sus pueblos, asegurando servicios básicos como empleo, sanidad o educación.

(Texto y fotografías: Luis J. Martín)

¿A qué nos suena esto?

http://www.lanuevacronica.com/
De que la ciudad de León tiene un patrimonio artístico e histórico importante, apenas se puede dudar. De que su conservación no está a la altura de la conciencia histórica, tampoco. En otras ocasiones ya hemos puesto de manifiesto que el principal agente de destrucción y deterioro del patrimonio histórico de la ciudad de León ha sido la Corporación municipal. Esta acción destructiva continúa. Hay algunos factores que la propician. En primer lugar, la carencia de una política conservacionista por parte del Ayuntamiento a la altura de las circunstancias, aunque haya concejala de patrimonio que hasta ahora no ha servido de mucho. En segundo lugar, la idea que tienen las corporaciones locales del patrimonio como recurso turístico, que se puede resumir en la consideración del patrimonio como pastiche, como mezcla de lo auténtico con, diríamos, lo moderno.
La Plaza del Grano. La desaparición de un signo de identidad de León. 
(Cesáreo Villoria, Presidente de la Asociación para la Defensa del Patrimonio de la Ciudad de León Decumano y Vicepresidente de la Federación para la Defensa del Patrimonio de Castilla y León.)

24 may. 2017

DE MADRID AL INFIERNO

   Este era el título de un mítico disco de Obús, banda de rock que solía escuchar en mi mocedad. Y tal cual, fue mi recorrido. El sábado estaba en Madrid, la capital de este reino de hadas, y el domingo en los Infiernos a primera hora de la mañana.
   Durante el trayecto nos resultó inevitable hacer ejercicios con la memoria para calcular el tiempo que hacía de nuestra anterior visita. En aquella ocasión fue Carlos Tomás, del que yo un día dije que era un diablillo que parecía un guarda forestal, el que nos hizo de cicerone. Ocho o nueve años decíamos tras consultar con nuestra memoria, no nos poníamos de acuerdo entre los dos o tres que lo hablábamos. Consultadas las fuentes, resulta que fue un mes de marzo del año del señor de 2011. No os fieis de nuestra memoria, nos falla; y tampoco de lo que os contemos, no siempre es verdad.
   No tenía ninguna duda de lo que en aquella ocasión sentí. De las conversaciones que mantuvimos algún amigo y yo sobre colores, formas y luces. De pintura y pintores. Hoy ya desparecido mi buen amigo, me queda aquella lección magistral y su recuerdo nada más. Así es el tiempo.
   Recuerdo una niña, tal vez Violeta, seguro una ninfa, hoy seguro una mujer. Recuerdo duendes y lobos, leyendas e impresiones. La luz clara de aquel, ahora lejano, día. No muy caluroso pero sí muy luminoso y de cerúleo cielo. Hoy en cambio cielos grises, color panza burro decían cuando había burros, nubes grises, fuerte viento, pero ambiente cálido. Agradable compañía como siempre y de nuevo las caprichosas formas que la roca ha tomado tras las continuas acciones del agua, del hielo, del viento y del tiempo. También algo de la acción del hombre, cuando recogía esas tierras de colores para enjalbegar casas y pajares, con las que poner algo de color en aquellas vidas tan duras y en la mayoría de los casos tan grises y tristes. No en vano no dejaban de repetirles que habían venido a un valle de lágrimas.    Así es el tiempo.
 Formas caprichosas para el ojo humano, y a la vez, instigadoras de la imaginación de las personas que aún la conservan, qué cerca el pecado de ellas, de la imaginación me refiero. Miras y crees ver lo que no hay pero quieres ver. O ves lo que nadie más ve. En cualquier caso,  mal vas compañero. Un lugar mágico de algún modo. Entras en el laberinto de rocas y empiezas a sentir algo. Paz y sosiego y al mismo tiempo fuerzas de no sabes dónde, que sin embargo sientes. ¿Será esto lo que se sienta en los Infiernos con los que nos amenazan en las Escrituras? Fuerzas que te entran bien dentro y animan y consuelan a un tiempo. Sientes la pequeñez de tu propia existencia, que crees cierta, y la de los antepasados de tu especie que pudieron haber estado allí en algún momento, en algún otro tiempo. Esto lo sientes de forma incierta. No lo puedes asegurar. Tocas la roca y sientes en ella el paso del tiempo. No sabes medirlo de otra manera que con el movimiento del sol y de la propia tierra. Notas el paso del tiempo en la arenisca que al posar tu mano sobre la roca se deshace y cae al suelo. El viento y el agua la trasladarán con el tiempo muy lejos de allí. Así es la distancia.
   El aroma del tomillo impregna el ambiente y se hace más intenso conforme se mueven tus acompañantes. Al rozar sus pies las pequeñas plantas, sus efluvios se extienden por todo el lugar. Nada de azufre como siempre nos han dicho. En estos Infiernos el aroma es divino y natural. La encina sujeta el terreno. Se aferra con sus raíces a la fértil tierra, y así resisten entre la dura roca, la tierra y la encina. Formas sugerentes las que adoptan en su lucha por sobrevivir. Incluso las que han perdido esta natural lucha contra las adversas circunstancias y han muerto, conservan una extraña y atractiva belleza. Extraña porque no se parece a ninguna otra cosa conocida. Extraña, porque después de vivas, ahora muertas, conservan una particular belleza. Todo ello, claro está, según mi particular visión. Que allí, en los Infiernos, cada persona lo ve todo de manera muy diferente. Donde uno ve un camello con joroba y con la cabeza ladeada o la espalda de un dragón, o una vieja con el huso, hilando sin descanso; otros ven otras cosas. Incluso los hay que no ven nada de nada, que de todo hay en la viña del señor. Humán, ser humano, hombre o mujer. Así es el humán.
   Vimos un milano negro. Sentimos cantar en la espesura de las encinas a pinzones, pardillos y tórtolas. Pero no pudimos admirar en esta ocasión el majestuoso vuelo de las rapaces. Ese planear aprovechando las corrientes de aire, vigilando su territorio. El viento tal vez les mantenga alejadas. Allí abajo, en el curso del arroyo que va recogiendo el agua de las cárcavas labradas en las rocas nos sirve de refugio. Rosales, encinas, tomillo, centauras. Sería bonito visitar los Infiernos cuando el agua corra. Su sonido debe ser como una sinfonía natural. Y cuando salimos del laberíntico recorrido del arroyo frente a nosotros la inmensa llanura. Manchas de pinares y el recorrido de arroyos y ríos delatado y definido por las alamedas. Barbechos jaspeados en las leves ondulaciones del terreno, pequeños oteros y luego todo llano. En el horizonte, hacia nuestra derecha las montañas, pintadas de diferentes tonos de azul festonean la llanura. A nuestra espalda la sierra de Ávila. A la izquierda, los recorridos verdes del Trabancos, del Zapardiel, de arroyos y regatos. Si te fijas bien, se ve la cuesta de la Bodega, de Aldeaseca, y la Harinera Villafranquina, de frente y muy lejos. Si vas un día de mucha luz lo ves todo más cerca y más nítido. Así es la distancia.
   Es un lugar que os recomiendo. Tal vez no sea un lugar recomendable para toda la eternidad, pero una visita de vez en cuando es una excelente terapia para el ánimo. No tengáis miedo de su nombre, no hay crujir o rechinar de dientes, hay más bien recrujir de almidón como decía el bolero. Sentir el paso del tiempo en la roca en plena Naturaleza, lejos de la humana presencia, nos hace, paradójicamente, regresar a casa más humanos. Así es el tiempo, así es el humán, así es la distancia.


Fabio López

18 may. 2017

Excursión a los Infiernos


El próximo domingo 21/05/2017 iremos a los Infiernos, e invitamos a ir a todo aquel que quiera acompañarnos.

Se conoce como los Infiernos, una serie de pequeños cañones excavados en la roca y arena por la acción de arroyuelos que recogen el agua de las lluvias para encauzarla hacia el tramo alto del río Arevalillo, denominado a esta altura río Rihondo.

Están situados en el tercio norte de la provincia abulense, en la vertiente septentrional de la sierra de Ávila, en la zona de contacto con la comarca de La Moraña. Se localizan al este del cerro el Pendón de 1108 metros, dentro de un tupido monte de encinas, en la localidad de Horcajuelo, perteneciente al pequeño municipio de Bravos.

La principal particularidad de estas formaciones geológicas es su colorido que, unido a las formas caprichosas que adquieren sus rocas erosionadas, le dan un aspecto de rara y original belleza. Los colores de esta paleta natural van del blanco al ocre, pasando por el amarillo y el rojo tenue o tinto.
Hasta hace poco, los pueblos de las inmediaciones, como Gallegos de Altamiros, Horcajuelo o Grandes, utilizaban estas rocas y arenas de colores para molerlas y, mezclándolas con agua, utilizarlas para jarrear las paredes de sus casas con estos variados colores.
Pero sus valores biológicos también son notables. Este paraje está incluido en la Zona de Especial Conservación (ZEC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) “Encinares de la Sierra de Ávila” (ES4110112), por contar con nueve hábitats protegidos y doce especies incluidas en el anexo I de la Directiva de aves, máxima categoría de protección: milano real, milano negro, águila calzada, águila imperial ibérica, águila real, alcaraván, chotacabras gris, calandria, cogujada montesina, totovía y bisbita campestre.
Con el nuevo siglo, el lobo, uno de los mamíferos protegidos más bellos y controvertidos por ser admirado y odiado por mucha gente, ha vuelto a recolonizar esta zona de la que había sido extinguido por la mano del hombre a mediados del siglo pasado. Algunos llegan a afirmar que el lobo ha vuelto a los infiernos, de donde nunca debió salir. Pero esto ya lo dejo en manos de la mitología, de marcada lógica difusa.
El recorrido se realizará a pie, partiendo de la localidad de Horcajuelo y será de unos seis kilómetros, tres de ida y tres de vuelta. La dificultad es moderada.

Para ello quedamos:
- Domingo 21 de mayo de 2017.
- Lugar de salida desde Arévalo: Plaza del Arrabal
- Hora: 8:30 de la mañana
- Lugar de salida desde San Pedro del Arroyo: Cruce a Santo Tomé de Zabarcos (9:15 am)

El desplazamiento hasta Horcajuelo se hará en los coches particulares de los participantes.
Se recuerda que la asistencia es libre y voluntaria.
Esta actividad se engloba en las II Jornadas de Naturaleza y Medio Ambiente de Arévalo, organizadas por la Asociación de Cultura y Patrimonio "La Alhóndiga" de Arévalo, y el Grupo de Estudios Ambientales "Galérida Ornitólogos".

15 may. 2017

La Llanura número 96

Ya está en la calle La Llanura número 96. Este mes se publica con el siguiente sumario:


  • 1: Editorial. “Este no es el camino”. Fotografía Luis J. Martín
  • 2 y 3: Noticias culturales.
  • 4: Manifiesto de la Federación de Asociaciones por el Patrimonio de Castilla y León..
  • 5: Las Rogativas. Carmelo Izquierdo.
  • 6: Premoniciones: De Luis Berlanga a Emilio  Romero, pasando por Antonio Machado. José María Manzano Callejo. 
  • 7: Emilio Romero en el recuerdo. 1º aniversario de su nacimiento (II). Segundo Bragado. 
  • 8: Retortas de Bedor. Emilio Oviedo Perrino. 
  • 9: Entre dos fotografías. José Félix Sobrino. 
  • 10: Nuestros poetas: En memoria de Elías González Moreno.
  • 11: Nuestro pequeño GRAN grano de arena. Tomás, María José, Jesús, Javier. En colaboración con el Departamento de Terapia Ocupacional de C.A.S.T.A Arévalo.
  • 12: Clásicos Arevalenses.
En breve se le enviará a todos nuestro suscriptores y podrá descargarse de nuestros enlaces en
PDF 

14 may. 2017

Conferencia: Agricultura y Medio Ambiente

El 12 de mayo de 2017 a las 20:30 en la casa del Concejo de Arévalo,  Julio López Alonso impartió una interesante conferencia sobre Agricultura y Medio Ambiente... 

9 may. 2017

XV DÍA REGIONAL DEL PATRIMONIO DE CASTILLA Y LEÓN

"POR LA SOSTENIBILIDAD DE LOS CENTROS HISTÓRICOS"


A nadie se le escapa lo que está ocurriendo en los centros históricos de las grandes ciudades y no menos, o más aún, en las medianas y pequeñas ciudades así como en los núcleos rurales que cuentan con un rico Patrimonio Cultural o Natural. El llamado "turismo cultural", que parece haber encontrado un reclamo en las ciudades y entidades rurales con núcleos históricos, invade en determinadas fechas estos recintos creando una tensión entre la saturación y el abandono: saturación de las "rutas turísticas" y el abandono de lo que queda al margen, que es normalmente los lugares habituales donde se desarrolla la vida de sus habitantes pero también abandono de las zonas turísticas por la incomodidad y las carencias que generan a los vecinos.

La práctica de las Administraciones refuerza aún más esta situación, ocupándose de proporcionar medios y adoptar medidas que atraigan el turismo, olvidándose, cuando no actuando en contra, de que pueda impedir la despoblación y el abandono del residente habitual. Bajo valores que se absolutizan de "peatonalización" o "accesibilidad", se introducen cambios que desvirtúan notablemente el carácter peculiar de lugares que deberían ser conservados en su integridad. La loable razón de que sea el ciudadano quien prevalezca sobre el coche, con frecuencia se traduce en un aumento desmesurado de ocupación de vía pública que apenas permite el desplazamiento normal del ciudadano residente.

Cuando, el turista abandona el lugar, vuelve la sensación de vacío y de carácter de museo que van adquiriendo cada vez más los centros de éstas ciudades y poblaciones. La frecuente declaración de los responsables de las administraciones afirmando que quieren evitar que las ciudades históricas devengan en museos al aire libre, contrasta con el escaso interés por adoptar medidas para que se mantengan las condiciones de habitabilidad para los residentes. Como era previsible, la "deserción de servicios", está pasando factura. De centros de servicios, los centros históricos han pasado a carecer incluso de los más elementales. Por otra parte, la pérdida del uso tradicional de importantísimos edificios, la mayor parte de ellos ligados a prestación de servicios públicos, genera el abandono de los mismos sin que previamente ni de forma posterior se hayan encontrado alternativas de nuevos usos. Este hecho constituye el máximo peligro de deterioro del importantísimo patrimonio y se ha convertido en un difícil desafío de conservación para las ciudades históricas. "La revitalización y el nuevo uso de los edificios es un tema recurrente a nivel mundial, pero que ahora compete no sólo a los especialistas y técnicos, sino también a las autoridades y, sobre todo a las comunidades". "La idea contemporánea de obsolescencia de los bienes y sitios, alentada generalmente por un mercantilismo agresivo que da sustento a las sociedades de consumo, se confronta con los valores de permanencia presente en la arquitectura, el urbanismo histórico y el paisaje de entornos, dejándolos siempre en clara desventaja" (reflexión final del Encuentro Internacional de Guanajuato, 23/09/2015).

En Castilla y León, en que por fortuna poseemos un rico Patrimonio que constituye el corazón histórico-urbanístico en ciudades y en entidades rurales, tienen las autoridades y tenemos los ciudadanos, en la medida en que apoyamos iniciativas, respaldamos o criticamos actuaciones y, en todo caso, en la medida en que somos depositarios de un legado que nos corresponde mantener y trasmitir, una complicada pero ineludible tarea.

En este sentido saludamos con satisfacción el contenido de "La Declaración de Segovia" que recoge las conclusiones del II Encuentro Europeo que las Asociaciones europeas para la defensa del Patrimonio Histórico mantuvieron en Segovia los días 20 y 21 de octubre de 2016, organizado por el Grupo de "Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España". En ella se recogen premisas y propuestas en las que vienen insistiendo desde hace años las asociaciones que integran esta Federación por el Patrimonio. Suscribimos especialmente la consideración que esa Declaración hace de "Patrimonio habitado", al afirmar que el "componente principal de los bienes Patrimonio Mundial, son las personas que los valoran y los cuidan, que se identifican con ellos y forman parte del espíritu del bien".

En línea con el concepto de sostenibilidad que hemos expuesto y con las soluciones que tiempo atrás venimos reclamando, el citado documento en varias de sus conclusiones señala la necesidad de abordar el problema de la sostenibilidad de las ciudades,  constituyendo "órganos de gestión estables y cualificados", adoptando “prácticas integradoras” que "eviten las consecuencias de gentrificación, tercerización y expulsión de los ciudadanos de los sitios Patrimonio Mundial".

Desde esta Federación, estamos convencidos de que la sostenibilidad de los centros históricos es un valor prioritario por la propia supervivencia del "Bien Protegido", en el que se incluyen sus habitantes. El turismo es, sin duda, un agente importante, a veces,  imprescindible, en la recuperación y en los nuevos usos del Patrimonio. Pero, a la vez, su actividad debe ser compatible y respetuosa con la conservación del patrimonio cultural y natural, y con la vida y las necesidades de las comunidades que lo habitan: esta fue siempre la finalidad original de todo patrimonio. Estamos convencidos que medidas adecuadas y planes de gestión creativos y competentes pueden lograr esta justa e imprescindible integración. El encuentro de nuevos usos respetuosos con el valor arquitectónico, histórico y natural para los bienes que han perdido su uso tradicional, es el factor determinante de revitalización de los centros históricos.
En Castilla y León, a 10 de mayo de 2017.


La Federación de Asociaciones por el Patrimonio de Castilla y León está formada por:

  • Amigos del Patrimonio de Segovia
  • Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio (Salamanca)
  • Decúmano (León)
  • Asociación Cultural "Pintia"
  • Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio de Valladolid
  • Asociación de Amigos del Museo de las Ferias y del Patrimonio de Medina del Campo "Medina por su Patrimonio".
  • Asociación "La Alhóndiga" de Arévalo
  • Grupo Cultural "San Gil" (Béjar)
  • Amigos del Patrimonio Natural, Histórico y Cultural de Martín Muñoz de las Posadas

4 may. 2017

II Quedada de Pajareros de Castilla y León

En el marco de las II Jornadas de Naturaleza y Medio Ambiente este viernes y sábado, 5 y 6 de mayo, se celebrará la II Quedada de pajareros de Castilla y León. Estas actividades se organizan desde "La Alhóndiga" de Arévalo y "Galérida Ornitólogos" bajo el lema “Tierra y Vida 2017

Sin duda la avifauna de estos territorios morañegos cobra un interés especial por las numerosas especies nidificantes y estacionales en esta época del año. Se espera para el sábado, día fuerte de la convocatoria, la presencia de ornitólogos procedentes de las provincias de la Comunidad para el desarrollo de un maratón ornitológico por la ZEPA “Tierra de Campiñas” y zonas aledañas y la exposición de diversas comunicaciones a lo largo de la tarde del mismo sábado.

Reivindicar la importancia de estos territorios de llanura cerealista, conocer la lista oficial de aves de Castilla y León así como las nuevas herramientas disponibles en red se complementarán con otras formas de contribuir al desarrollo de otros pueblos o la puesta en común de experiencias entre jóvenes y veteranos ornitólogos.

Cabe destacar que esta zona de especial protección para las aves es la más extensa tanto de España como de la Unión Europea con 139.445 ha. de superficie repartida entre las provincias de Valladolid, Ávila y Salamanca (57%, 27% y 16% respectivamente).

La Asociación de cultura y patrimonio “La Alhóndiga de Arévalo” y el Grupo de estudios ambientales “Galérida Ornitólogos” destacan “el compromiso con el medio ambiente como una aptitud fundamental de conservacionismo ante las problemáticas locales y comarcales que, por desgracia, no cesan”.

Destacan, además, “lo beneficioso de estas actividades de observación de aves para el bienestar emocional de las personas las cuales deberían potenciarse en mayor medida”, concluyen ambos colectivos.


El programa completo puede consultarse a través de la página “Arévalo naturalmente” en Facebook y en los blogs de estos colectivos.