18/4/2014

Gabriel García Márquez

Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos.





“Un día como hoy, mi maestro William Faullkner dijo en este lugar: ‘Me niego a admitir el fin del hombre’. No me sentiría digno de ocupar este sitio que fue suyo si no tuviera la conciencia plena de que por primera vez desde los orígenes de la humanidad, el desastre colosal que él se negaba a admitir hace 32 años es ahora nada más que una simple posibilidad científica. Ante esta realidad sobrecogedora, que a través de todo el tiempo humano debió de parecer una utopía, los inventores de fábulas que todo lo creemos, nos sentimos con el derecho de creer que todavía no es demasiado tarde para emprender la creación de la utopía contraria. Una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra […] Es por eso que invito a todos ustedes a brindar por lo que un gran poeta de nuestras Américas, Luis Cardoza y Aragón, ha definido como la única prueba concreta de la existencia del hombre: la poesía”.
(Fragmento del discurso que Gabriel García Márquez leyó en Estocolmo 
el jueves 21 de octubre de 1982, antes de recibir el Premio Nobel de Literatura.)

16/4/2014

La banda estadounidense de la escuela Bishop Ireton en España


El conjunto norteamericano está dirigido por Randall Eyles, y la última década ha ofrecido una docena de estrenos y encargos a compositores. Está formada por 34 jóvenes músicos y esta será su 38ª gira internacional. Los tres conciertos tendrán lugar en:

Viernes 18 abril (Viernes Santo) a las 12,00 horas en el Colegio San Juan Bosco [P. San Juan Bosco 1] de Arévalo (Ávila)

Domingo 20 abril (Domingo de Pascua) a las 12,00 horas en la iglesia de Santa Fe [C/ Miguel de Cervantes 3] de Toledo
Martes 22 abril a las 19,30 horas en la iglesia de San Millán y San Cayetano [C/ Embajadores 15] de Madrid

La banda ofrecerá música de J. Ph. Sousa, A. Reed, G. Bizet, J. Teixidor, F. Cesarini, M. Leigh, J. Giroux, A. Vivaldi, E. Whitacre y W. Schuman.


El concierto es GRATUITO. No se precisa reserva previa.

15/4/2014

La Llanura número 59

Ya tenéis a vuestra disposición en los lugares habituales de Arévalo La Llanura número 59.
En formato digital la podéis descargar en los siguientes enlaces:


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11/4/2014

Exposición pictórica de Rafael Mediero

Hoy, 11 de abril, a las 19,00 horas (7 de la tarde) se inaugura en la Sala de Exposiciones Espacio San Juan de la Cruz Llama de Amor Viva de Fontiveros (Ávila), una nueva muestra pictórica de Rafael Mediero.

La exposición permanecerá abierta al público hasta el próximo 20 de Abril en horario de 18,00 a 20,30 horas ( 6 a 8,30 de la tarde).

8/4/2014

Historia del emperador Carlos V, rey de España, libro II, cap. 21

«Fué Juan Velázquez muy privado del príncipe don Juan y de la reina doña Isabel, tanto que quedó por testamentario de ellos. Fué hombre cuerdo, virtuoso, de generosa condición, muy cristiano; tenía buena presencia y conciencia temerosa.
Tenía Juan Velázquez las fortalezas de Arévalo y Madrigal con toda su tierra en gobierno y encomienda; y era tan señor de todo, como si lo fuera en propiedad. Trataba á los naturales muy bien; procurábales su cómodo con gran cuidado y que no les echasen huéspedes ni empréstitos, ni gente de guerra, ni otras imposiciones con que suelen ser molestados los pueblos. Daba acostamientos á muchos, de suerte que en toda Castilla la Vieja no había lugares más bien tratados.
Mandó el rey don Fernando á su segunda mujer la reina Germana sobre el reino de Nápoles treinta mil ducados cada año, mientras viviese. Los cuales el rey don Carlos se los quitó de Nápoles; y los situó en Castilla sobre las villas de Arévalo, Madrigal y Olmedo: dióle estos lugares con la jurisdición, en tanto que viviese.
Proveyó desde Flandes con cartas para los gobernadores, que así lo cumpliesen y ejecutasen.
Año 1517, á 20 de Mayo, en Madrid notificaron á Juan Velázquez las provisiones, requiriéndole que dejase las fuerzas. Y él no solo suplicó de lo que el rey enviaba á mandar, más salióse de Madrid, y fuése para Arévalo, é hízose fuerte en la villa con gente, armas y artillería. Para guardar los arrabales hizo un palenque de río á río, fortísimo; de manera que no solo podía defenderse, mas ofender.
Mucho le costó á Juan Velázquez aquella empresa; porque por ella cayó en desgracia del rey. Faltáronle los amigos, que le dejaron viéndole ir de caída; que así suele hacer el mundo. Enemistóse con la reina Germana, y gastó toda su hacienda; porque el día que le enterraron, dejó diez y seis millones de deuda. Era casado con doña María de Velasco Guevara, hija del condestable, y nieta de don Ladrón de Guevara. Fué muy hermosa, generosa y virtuosa, y muy querida de la reina doña Isabel. Con la reina doña Germana, tuvo tanta amistad que no podía estar un día sin ella; y doña María no se ocupaba en otra cosa sino en servirla y banquetearla costosamente.La reina Germana en este encuentro los echó de su casa, les quitó la honra, y destruyó la hacienda: y fué ocasión de otros grandes trabajos que padecieron; que de esta manera trata siempre el mundo á los que más valen y privan con los reyes.
Duró muchos meses en su porfía Juan de Velázquez, que ni bastaron cartas de los gobernadores, ni del rey; hasta que el cardenal envió al doctor Cornejo, alcalde de corte, con gente que procediese contra él. El cual procedió y después de muchos autos Juan Velázquez se allanó; desarmó la gente; entregó la fortaleza y villa de Arévalo; y se vino á Madrid junto al cardenal por Junio del año 1517.
Como los males nunca son solos, muriósele su hijo Gutierre Velázquez, que era el mayorazgo; y fué tan profunda la melancolía que por sus desgracias le dió, que luego perdió la vida.
La villa de Arévalo se entregó á la reina Germana; y tomó la posesión por ella un caballero aragonés criado del rey Católico, que se decía Navarros; que la tuvo en nombre de la reina Germana hasta el tiempo de las comunidades.
Como la villa vino á poder de la reina Germana, doña María de Velasco desamparó su casa.»